En la vida de cada Hermana Misionera
Marista llega el momento cuando le ofercen la oportunidad
de hacer una revocación espiritual a largo tiempo.
Esta oportunidad se ofrece despues de 12 a 15 años
de profesión. El programa consiste en un período
de 4 meses cuando una hermana deja su misión
para toma un tiempo fuera para estudiar, reflexionar,
orar y profundizar el espíritu Marista en su
vida. Por varios años el programa se llevaba
acabo en la casa General en Roma, Italia.

Este año seis hermanas de diferentes
paises de la Congregación se reunieron en Roma
para el programa de renovación, fueron Hermanas
Lasela Kolio (Samoa), Palepa Ioane Falatolu (American
Samoa), Maureen Eggleton (Nueva Zelandia), Malia ´Afunia
(Tonga) Jeline Giris (Papua Nueva Guinea) y Shirley
Foust (América del Norte). El programa fue del
8 de Agosto 2003 hasta el 8 de Diciembre 2003. En Setiembre
fuimos a Francia para 3 semanas para visitar los lugares
importantes en la historia de la Sociedad de María.
• La capilla de Fourviere
(Lyons) donde el compromiso de fundar la Sociedad
de María fue hecho y donde varios de nuestras
pioneras fueron para rezar;
• San-Foy-les-Lyon donde la primera casa de
formación del Tercer Orden Regular de María
(luego conocido como Hermanas Misioneras Maristas)
fue construida y ahora está utilizada para
las hermanas mayores;
• Notre Dame de L´Hermitage que fue construida
por San Marcelin Champagnat y los Hermanos Maristas;
• Bon Repos que es la primera casa madre de
las Hermanas Maristas;
• La Neyliere donde el Padre Jean Claude Colin,
fundador de los Padres Maristas, terminó a
escribir los constituciones de la Sociedad de María
y donde está enterado.
Esta visita fue una bonita experiencia y nos auydó
a profundizar nuestra apreciación de nuestra
llamada de ser Misioneras, Maristas y Religiosas.
Aprovechamos del resto del tiempo de renovación
para ponernos al día en varios temas, de leer
los documentos de la Congregación, de compartir
nuestras vidas y misiones la una con la otra y de tener
más tiempo para estar con el Señor en
la oración. El tiempo terminó con un retiro
de ocho días. Todas estamos de acuerdo que fue
un tiempo bendecido en nuestras vidas y que nos dejó
con energías renovadas para retornar a nuestras
misiones.
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